De Ankara a Ormuz
Tanto en la cumbre de la OTAN en Ankara, a la búsqueda de la deteriorada unidad transatlántica, como en la ruptura del acuerdo que permitía la reapertura de Ormuz, Trump se ha mostrado como el personaje que es. Imprevisible, diciendo lo mismo y lo contrario con horas de diferencia, presentándose siempre como el ganador y responsabilizando a los demás de que las cosas no funcionen. E insultando a todo el mundo, y en particular a España y a los españoles, «mala gente» con los que mejor no tener ninguna relación.
La respuesta de Sánchez ha sido un flemático «calma y paciencia», la adecuada ante un narcisista patológico, adulado por el secretario general de la OTAN, ofreciéndole los 5.000 despegues americanos desde aeropuertos europeos, no en España, para participar en la guerra de Irán, como si Europa fuese una plataforma desde la que EEUU puede proyectar su poder.
La diferencia con las virtudes que los padres de la nación americana, como James Madison o Alexander Hamilton, esperaban de un presidente de Estados Unidos no puede ser más........
