Los votos enfadados
Al español se le definía en tiempos de Alfredo Landa como un individuo bajito, con bigote y siempre enfadado por la sospecha de que su vecino cobraba y/o fornicaba más que él. Ya no es así. Los chavales han ganado en altura y los adultos han perdido el bigote. El único rasgo étnico que se conserva es el del cabreo.
Ese permanente estado de enojo que Lope de Vega describió como la cólera del español sentado va a ser el factor decisivo en las próximas elecciones. Hay un voto útil, un voto cautivo y hasta un voto indeciso; pero el que en realidad importa es el voto enfadado.
Nadie va a ganar, por supuesto. Desde que la crisis del 2008 abolió el bipartidismo, los candidatos ya solo aspiran a que........
