menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El contundente discurso de Adolfo Rivas en el Congreso de los Diputados: "Estamos banalizando la enfermedad mental"

16 0
previous day

El contundente discurso de Adolfo Rivas en el Congreso de los Diputados: «Estamos banalizando la enfermedad mental»

El director gerente de la Fundación Vinjoy alerta del grave malestar emocional entre los adolescentes, acusa al sistema educativo de «ponerse de perfil» y reclama cambiar una acción social que todavía genera dependencia

«Asturias necesita personas de fuera», sostiene sobre la inmigración ante la comisión de Derechos Sociales, donde compareció a propuesta del diputado asturiano del PP Silverio Argüelles

Adolfo Rivas durante su intervención.

Adolfo Rivas llevó este martes al Congreso de los Diputados mucho más que la experiencia acumulada durante 46 años de intervención socioeducativa. El director gerente de la Fundación Vinjoy, recientemente nombrado Hijo Adoptivo de Asturias, aprovechó su comparecencia ante la Comisión de Derechos Sociales y Consumo, solicitada por el diputado asturiano del PP Silverio Argüelles, para formular una severa revisión del actual modelo de acción social. Habló de adolescentes, enfermedad mental, discapacidad, inmigración, menores extranjeros, educadores sociales o inclusión, en una explicación a los diputados que tenía una columna vertebral: proteger no puede significar sustituir y atender a una persona no sirve de mucho si el resultado es hacerla cada vez más dependiente de quienes la atienden. Recibió el aplauso de los integrantes de la comisión.

Rivas, doctor en Psicología y responsable desde hace casi tres décadas de Vinjoy, comenzó reconociendo los avances conseguidos por los servicios sociales. Destacó que ha habido mejoras legislativas, mayor especialización, nuevos métodos, profesionales más preparados y más tecnología. Pero advirtió de que aunque "tenemos más herramientas nuevas, no tenemos una mirada nueva". Seguimos viendo, aseguró, antes "el diagnóstico, el riesgo, la conducta, el expediente o el recurso" que a la propia persona.

Acción social. "Vamos avanzando y avanzando, y no estamos mejor aunque tengamos más cosas"

Ese fue el punto de partida de toda su intervención. Rivas cuestionó que el aumento de los recursos equivalga automáticamente a una mejora del sistema. "Vamos avanzando, avanzando, avanzando y no estamos mejor, aunque tengamos más cosas", advirtió. La digitalización, puso como ejemplo, permite modernizar un expediente pero también "seguir convirtiendo a la persona en expediente". Del mismo modo, se puede hablar de atención centrada en la persona mientras "seguimos tomando decisiones importantes alrededor de ella".

A su juicio, la pregunta relevante es si "después de encontrarse con nosotros, ¿esa persona tiene más capacidad para dirigir su vida o es más dependiente aún?".

Autonomía. "Hay que mover el poder de sitio"

Rivas reclamó que la persona deje de ser "objeto de intervención" para convertirse en "sujeto de proceso". No se trata de negar sus necesidades ni de abandonar las funciones de protección, sino de evitar que ayudar termine convirtiéndose en sustituir.

"Cuando es posible, ayudamos a que la vida vuelva a estar en manos de quien la vive", resumió. Y lo formuló de una manera todavía más gráfica: "Hay que mover el poder de sitio".

"Acompañar sin sustituir es bastante más difícil que decidir", recalcó, porque obliga a saber proteger, poner límites y mantener el vínculo, pero también "saber retirarse cuando nuestra presencia ya no aporta desarrollo".

Diagnóstico. "Una situación de vulnerabilidad no agota a una persona"

El director de la Fundación Vinjoy tampoco cuestionó el valor del diagnóstico psicológico o psiquiátrico, pero sí advirtió contra su conversión en una etiqueta permanente. "Lo que no puede hacer es convertirse en biografía", afirmó. De igual manera, "una conducta tampoco es una identidad" y "una situación de vulnerabilidad no agota a una persona".

La intervención social, defendió, comienza a transformarse realmente "cuando, sin negar la dificultad, se niega también a convertirla en destino". Porque, a su juicio, en demasiadas ocasiones eso es precisamente lo que ocurre: "Hoy la dificultad es destino. Destino a veces cuidado, destino a veces atendido, pero destino".

Expectativas. "No debemos colocar techos demasiado pronto"

Para explicarlo recurrió a una de las experiencias personales más emotivas de la comparecencia. Cuando defendió su tesis doctoral en Psicología, uno de los integrantes del tribunal era Francisco Javier Monzón, entonces vicerrector de la Universidad del País Vasco. Décadas antes, Rivas había sido su educador cuando aquel joven vivía en la calle.

Señaló a los diputados que no vio en aquella escena simplemente la demostración de que la intervención socioeducativa hubiese funcionado, sino que pensó en "qué peligroso habría sido que de........

© La Nueva España