Barbón llama a impulsar el autogobierno de Asturias y a “emburriar con unidad a favor de la tolerancia, la solidaridad y la libertad”
Barbón llama a impulsar el autogobierno de Asturias y a “emburriar con unidad a favor de la tolerancia, la solidaridad y la libertad”
La entrega de las Medallas de Asturias, en un acto con 1.400 personas, se convierte en una invocación de la diversidad del Principado, reflejada en la trayectoria de quienes contribuyen a impulsarlo
EN IMÁGENES: Entrega de las medallas de Asturias
EN IMÁGENES: Entrega de las medallas de Asturias / Irma Collín
Asturias se ha mirado y se ha visto vio reflejada este 8 de septiembre en las vidas de quienes la han elegido y de quienes han hecho de ella el centro de su trayectoria. El Auditorio Príncipe Felipe de Oviedo ha vuelto a ser el espacio en el que la comunidad autónoma reconoce a hombres y mujeres notables y que en esta edición de las Medallas de Asturias han compuesto un amplio “collage” de esa diversidad magnífica que es el Principado.
Comprimido en las 1.400 personas que asistieron a una ceremonia que abrió la cantante Marisa Valle Roso, el Principado ofreció sus múltiples caras representadas en cinco Medallas de Asturias, que recogen el Real Oviedo tras cumplir su centenario de vida; la Asociación Emburria de Cangas de Onís, entregada en la lucha por la inclusión de las personas con discapacidad; el tenor Joaquín Pixán, bandera de la canción asturiana; el periodista Isidoro Nicieza, que fue director y director general de LA NUEVA ESPAÑA, diario en el que desarrolló cuatro décadas de fructífera trayectoria profesional; y el maestro y músico Nacho Fonseca, fundador del grupo Xentiquina que incorporó el asturiano en las aulas y lo acercó a las nuevas generaciones.
A estos galardonados se sumaron seis nuevos Hijos e Hijas Predilectos: el empresario y coleccionista de arte Juan Antonio Pérez Simón, llanisco que ha desarrollado su exitosa actividad en México; el histórico dirigente del Partido Popular Isidro Fernández Rozada; la cantante Mari Luz Cristóbal Caunedo, referente en la canción asturiana, y el ex alcalde Grado José Sierra Fernández, de Izquierda Unida, con larga trayectoria política e implicado ahora en la recuperación de la memoria democrática.
Ha sido una ceremonia de acogida, con seis nuevos Hijos e Hijas Adoptivos, quienes sin haber nacido en el Principado han demostrado que la asturianía se consigue habiendo trabajado por Asturias: la exalcaldesa de Gijón, Paz Fernández Felgueroso; el piragüista y seis veces medallista Saúl Craviotto; la periodista y escritora Maruja Torres; la profesora de Historia del Arte Yayoi Kawamura; el director de la Fundación Vinjoy, Adolfo Rivas, y la catedrática de Álgebra de la Universidad de Oviedo, Consuelo Martínez.
Precisamente el presidente del Principado, Adrián Barbón, ha emplazado a celebrar el Día de Asturias “sin etiqueta ni protocolos” en un acto que ha calificado de “invitación abierta” a sentirse parte de Asturias, reivindicando “el orgullo de pertenencia”.
Barbón dedicó la mayor parte de su discurso, en el que utilizó ampliamente el asturiano y el eo-naviego, a reconocer la trayectoria de los premiados. Pero tampoco faltaron los mensajes políticos, máxime recordando los 45 años de aprobación del Estatuto de Autonomía, que él vio nacer siendo un niño.
Así, hizo una encendida llamada a profundizar en el autogobierno, señalando que a Asturias, el Estado Autonómico “pintó-y perbién”. Destacó la protección de costa, el cuidado de la marca de “paraíso natural”, el crecimiento del turismo y la mejora del Estado de bienestar, para convertir el Principado en una “fortaleza social”.
Para Barbón, la ceremonia ha servido para constatar que la identidad no es una materia cerrada: “No es inmutable, se construye cada día, con nuestros actos y decisiones, haciendo Asturias”.
Esa construcción asturiana, ha recalcado ante los expresidentes Pedro de Silva, Juan Luis Rodríguez-Vigil y Javier Fernández, así como la viuda del expresidente Vicente Álvarez Areces, requiere de dos tareas fundamentales: no dar por concluido el estado de bienestar “porque siempre van a surgir nuevas necesidades”, y ejercer una defensa de la niñera propia. Al respecto, reclamó “el consenso social necesario para aumentar la protección del asturiano y el eo-naviego hasta lograr la oficialidad”.
Proclamó una Asturias que “emburrie con unidad” y que persiga “la tolerancia, la solidaridad y la libertad”, frente a discursos que son “postigos de miedo y exclusión”.
Ha querido el presidente hacer una defensa de un acto institucional “que no admite rumbos ideológicos, pasaportes ni proclamas de fe, sino solo unidad en el sentimiento de asturianía”. De hecho, recalcó que entre los premiados había políticos del PSOE (Paz Fernández Felgueroso), del PP........
