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La España más global y diversa persigue el segundo Mundial de su historia

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19.07.2026

La España más global y diversa persigue el segundo Mundial de su historia

La selección de 2026 que juega hoy la final contra Argentina es hija futbolística de la que fue campeona en 2010, pero nada tiene que ver con aquella en sus rasgos culturales y sociológicos. Ha cambiado y se ha pluralizado, como lo ha hecho la sociedad española en estos 16 años.

Los jugadores de España celebran el gol de Pedro Porro contra Francia. / AFP7 vía Europa Press

Un chico de Don Benito (Pedro Porro) que se formó en las canteras del Rayo y el Girona antes de ganarse la vida en el Sporting de Portugal para triunfar ahora en el Tottenham amagó con pasarle el balón al hijo de un marroquí y una ecuatoguineana (Lamine Yamal) nacido en Esplugues de Llobregat y criado en Rocafonda. Finalmente, dibujó una pared con un muchacho de Terrassa (Dani Olmo) que con 16 años se marchó a Zagreb y pasó por Leipzig antes de volver a casa y marcó el gol que certificó la clasificación de España para la final del Mundial que disputará esta noche (21.00 horas) frente a Argentina en Nueva York.

En esa jugada, la del segundo tanto en la semifinal contra Francia, está todo. Más allá de lo estrictamente futbolístico, el celebrado gol de Pedro Porro esboza un genuino resumen de la España que es, de la España que somos. Una selección mestiza y diversa, con jugadores llegados de todos los rincones del país (o hasta de fuera de él) que han perseguido el éxito por vericuetos heterodoxos e inexplorados y que han puesto su talento y su esfuerzo al servicio del colectivo. Una España global que persigue la gloria en los Estados Unidos de Donald Trump.

Las diferencias con la España de 2010

Las comparativas con la selección campeona en Sudáfrica 2010 son inevitables en estos días previos a la final de Nueva York. Y en términos estrictamente futbolísticos, los paralelismos son palmarios, existe un hilo conductor claro entre ambos equipos, pero en un plano sociológico y cultural las diferencias son enormes, fruto de los cambios que ha experimentado España, como país, en estos tres lustros.

Nico Williams y Lamine Yamal, durante un entrenamiento del Mundial. / Lavandeira jr / EFE

No había hace 16 años un Lamine Yamal, como tampoco un futbolista cuyos padres hubieran llegado a España desde Ghana cruzando el alambrado militar fronterizo que había en Melilla (Nico Williams); o uno que con 16 años se hubiese marchado a un club pequeño de Inglaterra como el Blackburn Rovers (David Raya); ni uno que decidiera representar al país en el que creció como futbolista desde adolescente pese a nacer en Francia (Aymeric Laporte).

Y bien podrían haber estado en........

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