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El calvario de los vecinos del edificio La Estrella de Gijón: "Hay gente entrando en depresión porque no saben cómo van pagar"

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28.04.2026

El calvario de los vecinos del edificio La Estrella de Gijón: "Hay gente entrando en depresión porque no saben cómo van pagar"

Los residentes dan por perdida la ayuda europea: "No se puede justificar un retraso de un año"

Exigen explicaciones a la administración de la comunidad y a la constructora: "No tenemos la culpa, nosotros no salimos al andamio"

El drama de los vecinos de las torres de La Estrella: “Hay mucho oscurantismo

VÍDEO: Pablo Palomo / FOTO: Marcos León

Los próximos años de María Antonia Montero deberían ser coser y cantar; vivir de las rentas de la jubilación tras una vida arreglando televisores. Sin embargo, sus ojos se se encharcan, enrojecen y expulsan una lágrima cuando discurre de su futuro. Ella es una de los más de 250 vecinos de las torres de La Estrella cuyas noches se hacen largas dando vueltas en la cama por la más que posible pérdida de la subvención de 2,46 millones de euros, concedida para modernizar y cambiar la cubierta y la fachada de las torres. Que los fondos europeos se evaporen antes de terminar una obra, que sigue avanzando a trompicones y con acusaciones vecinales a los administradores y constructora de "oscurantismo", pone contra las cuerdas los ahorros de los residentes de los "rascacielos" de El Natahoyo. A los casi 24.000 euros ya pagados por piso de la derrama para la obra, tasada en siete millones —la más grande en Gijón de este tipo—, asumen el desembolso de 9.000 euros extra para cubrir la pérdida de los fondos comunitarios. "Hay gente entrando en depresión porque no saben cómo van pagar", lamentan.

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La reforma de las torres viene de largo. La comunidad, que engloba ambos bloques —el de avenida Galicia y el de Pachín de Melás—, pidió en 2021 la subvención para sufragar buena parte de la obra. Atrás iba a quedar el clásico color pardo de toda la vida, a sustituir por un gris más moderno tras cubrir las cubiertas originalespor miles de placas de zinc que, de paso, arreglaban filtraciones y otras dolencias derivadas del paso de los años. Aquella ayuda, ahora tormento, llegó 27 meses después. O sea, en 2023, y obligó a rehacer el proyecto para actualizar los precios. El nuevo contrato se aprobó en mayo de 2024 y las obras empezaron, por fin, en........

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