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Novecientos años de historia, del lazareto en el Camino jacobeo a las «Torres mellizas» de Oviedo

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07.03.2026

Oviedo, a pie de calle

Novecientos años de historia, del lazareto en el Camino jacobeo a las «Torres mellizas» de Oviedo

El barrio, que comparte movimiento vecinal, reivindicaciones y hasta centro social y de salud con Otero, ronda una población de dos mil cuatrocientos vecinos, con el doble de jubilados que jóvenes

Zona baja de la calle San Lázaro. / Irma Collín

Hubo un tiempo cuando la carretera de Castilla entraba en Oviedo por San Lázaro del Camino y no hace tanto, en noviembre de 1968, apenas ocho meses antes de que el hombre pusiera el pie en la luna. Hasta entonces la principal vía de comunicación de la capital con Mieres y, por extensión, con León y la meseta arrancaba en la prolongada cuesta con Los Arenales y San Esteban de las Cruces. Casi seis décadas después esta vetusta zona residencial de nueve siglos de historia cuenta con 2.398 vecinos y una pirámide demográfica invertida: los vecinos de más de 65 años superan en catorce puntos porcentuales a los menores de 19 años.

Una radiografía demográfica distinta a la de Villafría, antaño zona rural pero integrada desde 2001 en adelante en el nuevo tejido urbanístico de un barrio en cuyo antiguo instituto, ya derribado, estudiaron dos de los ovetenses más conocidos del siglo XXI, Fernando Alonso y Melendi. Una zona con planes de futuro: por un lado con las dos torres «mellizas» que promoverá la iniciativa privada precisamente en el solar que dejó libre el antiguo instituto del campeón mundial de F1 y el popular cantante; por el otro, la construcción de viviendas públicas y un espacio multiusos a cargo del Principado en lo que fue La Malatería.

Solar del viejo instituto de San Lázaro, en el que está previsto levantar las torres residenciales más altas de Oviedo, de setenta metros. / Irma Collín

La salida de la vieja carretera a Mieres por La Manzaneda, el Padrún y La Rebollá es frecuentada en la actualidad por los ovetenses, sobre todo, para ir al cementerio municipal de El Salvador, pero allí sigue a la vera diestra, según se sube, el Caño del Águila, al final de la calle que da nombre a todo un barrio con un origen histórico muy anterior al del vecino Otero. El traslado de esta fuente fue objeto de pleito en 1818 entre el Ayuntamiento de Oviedo y los vecinos Los Arenales, que se sentían perjudicados por la decisión municipal de acercarla a la ciudad de Oviedo, según recoge José Tolivar Faes en su detallado e imprescindible «Nombres y Cosas de las Calles de........

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