La turronería de Cimadevilla, en Oviedo, en la que ya había colas por Navidad, antes que luces por doquier
Las tiendas de siempre
VÍDEO: Amor Domínguez/ FOTO: Mario Canteli
Juan A. Ardura
LA NUEVA ESPAÑA inicia hoy una serie dedicada a tiendas de siempre, a su comercio y negocios más tradicionales, los que forman parte del tejido ovetense desde hace más de 75 años. El Ayuntamiento de Oviedo homenajeó la pasada semana a un listado de firmas y marcas de distintos sectores con acreditada solera y arraigo a Oviedo, que mantienen su actividad y son parte del latido diario local. La serie empieza con el negocio "más antiguo" de la ciudad.
Antes de que las luces alumbraran por doquier la navidad ya había colas en Diego Verdú. Para que las colas de la calle Cimadevilla sean ya una estampa clásica del Oviedo navideño, los fundadores de la turronería original tuvieron que llegar por primera vez en 1878 en diligencia, pues de aquella todavía no existía siquiera la rampa ferroviaria de Pajares. Tiempos heroicos en los que el producto madre, el turrón, arribaba por mar a los puertos asturianos, mientras los hermanos Verdú atravesaban la península. Luego añadirían el helado a los turrones y ya, más recientemente, los bombones, la gran aportación de la quinta generación ovetense de los Verdú, subraya la matriarca, Remedios López Asensi. "Sí, somos el negocio más antiguo de Oviedo", afirma, con orgullo.
"El mayor de los cuatro........
