El bisturí del Real Oviedo: el conjunto azul rompe con el bloqueo goleador
El bisturí del Real Oviedo: el conjunto azul rompe con el bloqueo goleador
El cuadro carbayón mantiene su fortaleza defensiva y encuentra en Valladolid loq ue le faltaba para trasformar las buenas sensaciones en resultados
Martín Peláez, Jesús Martínez y David Fernández, ayer, en el José Zorrilla. | MARIO CANTELI
Ya lo dijo Julián Calero: el Oviedo llevaba números de ascenso atrás y números de descenso arriba. Un gol a favor y uno en contra en cuatro jornadas. El equipo menos goleador de toda la categoría y, a la vez, el menos goleado. Una contradicción imposible de sostener durante cuarenta y dos jornadas, porque en Segunda no se sube a base de empates. Este domingo, en el José Zorrilla, esa contradicción se rompió. Y se rompió por todo lo alto.
Tres goles. El triple de lo que el Oviedo había marcado en todo lo que llevábamos de curso. Hay una ironía difícil de pasar por alto en todo esto. El Oviedo llegó a Valladolid con tan solo dos delanteros. Uno ni jugó. Y resolvió el partido con dos centrales convertidos en goleadores. Cuando falta el nueve, aparece la línea de atrás. Dice algo bueno del vestuario y dice algo, también, del trabajo de estrategia y de los perfiles que el club buscó este verano. Pero no conviene que se convierta en costumbre.
Porque lo interesante del 0-3 no es la anécdota de los centrales, sino lo que confirma. El Oviedo no estaba jugando mal. Era el segundo equipo que más remataba de la categoría, cerca de dieciséis disparos por partido, y solo había visto puerta una vez. Eso no es un problema de juego, es un problema de puntería y, sobre todo, de cabeza. Los equipos que generan acaban marcando; los que no generan, no tienen arreglo. El Oviedo estaba en el primer grupo y este domingo se le cayó por fin la........
