El duro escrito de más de cien católicos asturianos contra el Arzobispo por sus críticas a la regularización de inmigrantes: "Nos sentimos avergonzados"
El Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes. / David Cabo
Elena Fernández-Pello
El discurso del Arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, sobre el proceso extraordinario de regularización de inmigrantes del que se estima que podrán beneficiarse algo más de medio millón de personas extranjeras en situación de vulnerabilidad que viven y trabajan actualmente en España está siendo duramente contestado, incluso desde el seno de la Iglesia asturiana. José Manuel Parrilla, profesor de Sociología de la Universidad de Oviedo y de Doctrina Social de la Iglesia en el Seminario de Oviedo, encabeza con su firma un contundente comunicado, suscrito por un centenar de personas y colectivos vinculados a círculos eclesiales y a movimientos de base y de acción social de la Iglesia, muchos dedicados a la atención a los inmigrantes que llegan a la región.
En él aseguran sentirse “avergonzados” por la actitud y las declaraciones del Arzobispo de Oviedo y le recriminan por sostener argumentos que “se alejan de los mandatos bíblicos y se aproximan mucho más a las voces extremistas que tratan de presentar al inmigrante como sospechoso, delincuente, invasor…”. Sanz Montes expresó, a raíz del plan de regularización del Gobierno central, que "no caben todos" y pidió medidas "sensatas y no populistas", abogando por acoger en España a "los posibles descartando a cuantos extrañamente se nos cuelan".
En el escrito, refiriéndose además a declaraciones anteriores del Arzobispo, le critican por promover el miedo y la radicalización sugiriendo injustificadamente “una invasión musulmana planificada” y por insinuar 0que muchos de los extranjeros que llegan a España “traen carne de terrorista”. Lo censuran por “sembrar sospechas y reticencias” y sumarse al “bombardeo tendencioso, usando argumentos extremistas que ofenden a la inteligencia, faltan a la misericordia e insultan a las personas extranjeras, en su inmensa mayoría gente honrada y trabajadora, que están entre nosotros buscando una vida mejor”. Y todo ello, añaden, en contra de la propia doctrina de la Iglesia y de la Conferencia Episcopal Española y del Papa León XIV.
Se abre así una grieta en la Diócesis de Asturias por las posturas manifestadas por el Arzobispo de Oviedo sobre inmigración. Primero fue el colectivo Cristianos de Asturias por una Iglesia Sinodal, con un duro comunicado el que le recordó el mandato bíblico de “acoger y ayudar al extranjero”, exigiendo un posicionamiento firme de la Iglesia católica en defensa de los derechos humanos de la población inmigrante. Luego fue el Secretariado Diocesano de Pastoral de Migrantes y Movilidad Humana de la Diócesis de Oviedo, con José del Riego, quien pidió moderación en el debate y advirtió que, en el caso de los inmigrantes, la “dignificación y mejora de sus condiciones de vida, en tantísimos casos inhumanas, deben ser el principal objetivo a alcanzar”.
Noticias relacionadas
Ahora, un nuevo grupo de fieles católicos se ha movilizado para marcar distancias y criticar, no solo la "falta de misericordia" del prelado ovetense hacia personas expuestas a una gran vulnerabilidad, sino........
