El "abismo" de las familias asturianas de personas mayores con autismo: "Llegamos a querer verlos partir antes que nosotros para morir tranquilos"
El "abismo" de las familias asturianas de personas mayores con autismo: "Llegamos a querer verlos partir antes que nosotros para morir tranquilos"
La asociación TEA Nalón reclama que el futuro centro de Ciaño tenga personal y terapias individualizadas para "poder vivir con dignidad"
Óscar Santoveña Blanco con su hermana Cristina y sus padres, Severino y Sandra, el día de su graduación en el centro de educación especial a los 21 años / LNE
La afirmación es tan cruda como difícil de verbalizar, pero las familias de personas mayores con trastorno de espectro autista (TEA) llegan a desear que sus hijos se mueran antes que ellos para que no se queden solos y sin ayuda. “Muchos quieren ver partir a sus hijos antes de que lo hagan ellos, porque así, 'se morirán tranquilos'. Es comprensible, pero llegar a verbalizar eso es lo que me hace pensar que todo esto tiene que cambiar”, afirma Sandra Blanco, presidenta de TEA Nalón, y madre de Óscar, un joven con autismo. Ahí está otra de las claves, en la forma de nombrarlo. “No son autistas, son personas con autismo, son primero personas que autistas, la persona es mucho más que un diagnóstico, una etiqueta”, aclara Blanco.
Un diagnóstico "devastador para las familias"
Una vez llega ese diagnóstico, “devastador para las familias”, se inicia un camino “tortuoso” y “desolador”. Durante la infancia hay ciertos apoyos, pero al llegar a la edad adulta hay “un vacío administrativo que condena a muchas personas con autismo y a sus cuidadores a un encierro domiciliario sin retorno”. Blanco advierte que “la base de todo éxito reside en la fortaleza mental de los padres y en el acompañamiento adecuado”. En un matrimonio como el de Sandra y Severino Santoveña, uno de ellos, en este caso ella, tiene que dejar su trabajo para ejercer de cuidador a tiempo completo. El otro se ve obligado a modificar horarios o reducir su jornada. Sandra y Severino tienen otra hija, Cristina, menor que Óscar, “nuestra tabla de salvación y........
