"Nuberu" sinfónico, inmortales y apoteósicos en su concierto de 50 aniversario en Oviedo con la OSPA
"Nuberu" sinfónico, inmortales y apoteósicos en su concierto de 50 aniversario en Oviedo con la OSPA
Chus Pedro y Manolo Peñayos firman una noche irrepetible, de lucha y fraternidad, en su concierto con la Orquesta Sinfónica, con dirección y arreglos de Rubén Díez, en el Auditorio Príncipe Felipe
"Nuberu", este viernes, en su concierto con la OSPA en el Auditorio Príncipe Felipe. / Luisma Murias
Que la noche en la que "Nuberu" celebró 50 años viniéndose arriba con una orquesta sinfónica iba a ser apoteósica se supo casi desde los primeros compases. Rubén Díez dirigía la obertura que compuso inspirada en el repertorio habitual del dúo y, cuando entre las cuerdas y metales de la OSPA se alzaban las notas del "Santa Bárbara bendita", Manolo Peñayos y Chus Pedro aparecieron por el lateral del escenario y el Auditorio Príncipe Felipe se vino abajo. Una ovación casi interminable recibió al dúo —camisa blanca, pañuelo y emoción a flor de piel— y otras tres, aún más prolongadas, lo despidieron dos horas más tarde, con Chus Pedro "agotáu", pero dispuesto a echar toda la noche si hiciera falta.
La versión sinfónica del grupo más icónico en la lucha asturianista que se pudo escuchar y ver este viernes en Oviedo fue un regalo para público y artistas y dejó un sentimiento irrepetible de hermandad y resistencia. Tras esa primera ovación y sin apenas descanso, orquesta y dúo, acompañados por Jacobo de Miguel al piano y Pedro Pangua al whistle, saltaron al célebre "So vaqueiru". La OSPA sonorizada se fue ajustando a la voz de Chus Pedro mientras patio y anfiteatro jaleaban los dejes de canción asturiana de la composición. Al cantante se le........
