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Irene Muñiz, la geógrafa candasina que lleva tres años documentando los mejores hórreos y paneras de Asturias: "Sus dueños saben que tienen un tesoro"

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12.04.2026

Irene Muñiz, la geógrafa candasina que lleva tres años documentando los mejores hórreos y paneras de Asturias: "Sus dueños saben que tienen un tesoro"

La joven, que pertenece a la Asociación del Hórreo Asturiano, trabaja en una "base de datos", con más de cien construcciones destacadas, la más antigua en Villaviciosa, de 1631

Irene Muñiz, delante de un hórreo en Sietes (Villaviciosa) / LNE

La salvaguarda de los hórreos y paneras tiene en Asturias en la actualidad muchos frentes abiertos. Subvenciones para rehabilitaciones, planes de difusión públicos y privados, iniciativas para reutilización de piezas, hasta propuestas de trueques. Y nada sobra cuando se habla de un patrimonio que representa a Asturias como ningún otro, pero que ha pasado décadas en el inmovilismo, acumulando escayos y desidia. Unas construcciones que, como bien se sabe y se reprocha, ni siquiera tienen un inventario total. De ahí que los cerca de 15.000 ejemplares incluidos en los catálogos urbanísticos de algunos concejos (solo Gijón tiene casi mil y Cabranes más de 250) puedan ser 20.000 o 25.000 cuando se echen cuentas exactas. Porque ni todos los concejos tienen catálogo ni todos han incluido sus hórreos en ellos.

El último de esos frentes vencidos está en la decisión adoptada el martes en el Consejo de Ministros de reconocer estas construcciones del norte de la península Ibérica como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial. Una declaración con la que se quieren combatir una serie de riesgos detectados para su mantenimiento, como "la desvinculación funcional del hórreo y su homogeneización, la desconexión intergeneracional o la pérdida de contextos culturales".

Falta por ver el alcance y el calado real de la declaración, pero los más optimistas ven en la medida otro puntal para sacar de esa especie de limbo en el que están los hórreos, paneras y cabazos de la región, lo mismo ante las administraciones que ante los propietarios.

Una panera de estilo Allande, ubicada en el concejo allandés / Irene Muñiz

En busca de la declaración BIC

Pero si se trata de frentes abiertos hay uno, largamente demandado por todos los expertos, que está en marcha. Se trata del trabajo para seleccionar los mejores exponentes de los hórreos y paneras asturianos para iniciar la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC). El máximo nivel de protección patrimonial.

En esa catalogación de "joyas" lleva inmersa desde 2024 la geógrafa candasina Irene Muñiz, como miembro de la Asociación del Hórreo Asturiano, en un trabajo que inició en colaboración con el........

© La Nueva España