La pedagogía de la disputa
La democracia avanza cuando la opinión pública aprende a mirar el Congreso con la serenidad que exige la institucionalidad. Las trifulcas internas, inevitables en cualquier cuerpo deliberativo, no deberían ocupar el centro del interés ciudadano. Lo que importa, en realidad, es que los grupos políticos -a veces más cercanos a coaliciones circunstanciales que a partidos- produzcan decisiones que solidifiquen el mandato de gobierno desde su base ideológica. La madurez democrática comienza cuando el país deja de confundir la fricción con la crisis y empieza a exigir coherencia programática.
La rivalidad política, con sus tonos sectarios y dramatizaciones ideológicas,........
