China: un ejemplo para el resto del mundo
Estar en China es realmente inspirador. Procuro venir al menos una vez al año a Asia y, en cada visita, salgo con la misma sensación: es increíble cómo un país tan grande se desarrolla en orden.
Y no se trata de una fachada de las zonas ricas, sino de un ambiente alejado de la basura y el desorden social. Aquí, en todos los rincones, las normas dejan de ser sugerencias. Simplemente se cumplen.
Pero detrás de eso hay algo más profundo: disciplina. Una cultura que empieza en la educación y se traduce en productividad, sentido de pertenencia y, finalmente, en crecimiento económico. Y ese actuar, que se replica en Japón y Corea, incide en el desarrollo y........
