Recuperar la seducción
17 de abril
Estoy leyendo tres ensayos a la vez, lo que no suele ser una buena idea. Te acabas despistando del hilo conductor de cada uno.
No había leído nada de Henri Lefebvre, autor de uno de ellos: Crítica de la vida cotidiana. Consta de tres volúmenes, de los que la editorial Verso ha publicado ahora el primero en castellano.
Hay tantas frases e ideas que me atraen en el ensayo que no doy abasto a subrayar. Una breve muestra:
«A la incertidumbre no le faltan ni encanto ni interés, pero no puede durar para siempre».
«Elegir es juzgar».
«Generalmente dos o varias almas contradictorias habitan al capitalista (sobre todo, como Marx ha mostrado, la necesidad de disfrutar y la necesidad de acumular le desgarran). Es por eso que es más fácil, y más justo, condenar una sociedad que a un hombre».
También algunas ideas que podrían expresarse hoy sin cambios:
«La seducción ha desaparecido. Por todas partes la fuerza se muestra sin pudor: fusiles, blindados, policía».
O su análisis, que me llama la atención en un texto de finales de los años cincuenta –el extenso prólogo es 10 años posterior al ensayo–, en el que habla del deterioro de las condiciones de existencia del campesinado, el artesanado, el pequeño comercio y la clase obrera, que se combina con un aumento del consumo de productos que parecen indicar un mayor bienestar. Por ejemplo, en una casa campesina puede haber una cocina eléctrica, pero la casa está en mal estado y no hay dinero para arreglarla. O en muchos........
