“Sacudón” y dignidad en Venezuela
La inventiva popular venezolana bautizó como “el sacudón” a la rebelión del 27 de febrero de 1989. Lo que posteriormente se llamó “El Caracazo”, removió los cimientos políticos del país y auguró la llegada de buenos tiempos para la lírica. El testigo lo recogió Chávez para abrir nuevas alamedas en la historia de América Latina.
Cerca de cuatro décadas después, un “sacudón” de distinto orden asola Venezuela. Sentada junto a una mata de café, la comunera campesina Iviannys Alvarado se emociona al hablar sobre la tragedia tras los dos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que en segundos sacudieron la zona central del país.
“En solidaridad, desde ayer, se activaron casas de nuestros compañeros comuneros y comuneras donde se decidió recibir lo que las personas quisieran donar, alimentos, ropa, medicamentos”. En Guapa, entre las montañas larenses de Sanare, la empresa comunal del café Enriquito Colmenarez es uno de los miles de centros de acopio que aglutinan la ternura solidaria del pueblo venezolano.
Cargado de insumos y café, el camión de la empresa emprende la ruta. Cientos de motos, carros y camiones repletos de cosas y gente, desfilan hacia el epicentro del desastre. La Guaira ha sido militarizada y la arteria principal desde Caracas restringida tras el colapso que produjo el desborde de solidaridad de las primeras horas. La medida garantiza canalizar la ayuda. El acceso a las zonas más urgentes........
