Ruptura y fracaso
El muy reducido margen en el triunfo de la ultraderecha en Colombia, sin duda, vigorizará el aliento de sus guías nacionales. Por lo demás, bastante necesitados de ideas. Eso, por sólo decir lo evidente, poco habrá de contribuir a expandir sus posturas, atractivo y promesas. Parte de tal incapacidad ha estado fincada en sus ralas plataformas conceptuales. Los horizontes que podrían emerger de tales ideas son, por mucho, medianos en sus concreciones.
Han carecido, en toda ocasión, del toque popular masivo que pudiera dotarlos de un músculo de apoyo decisorio mayoritario. No sólo en las votaciones conseguidas, que han ganado, no sin exhibir apoyos externos notables. Carecen de continuidad que vigorice esos votos con utilidades en derechos, bienestar y bienes sociales.
Las notables ausencias de argumentos políticos, entre sus distintos liderazgos locales, los incapacitan para profundizar la calidad de sus ofertas. Eso centra sus pitazos en los errores o en los débiles y parciales atractivos que han descubierto en el progresismo opositor. El eje mismo de su centro de gravedad, alrededor del cual giran todos ellos, viene cargando un fardo de desprestigio que no logra dejar de lado y, menos, situar en el........
