IA, partes en conflicto
En un antiguo texto, publicado en 1965, Umberto Eco caracterizaba la discusión en torno a la llamada “cultura de masas” a partir de un par de posturas contrapuestas: apocalípticos e integrados.
Con tal noción, considerada por Eco como genérica, ambigua y, aún, impropia, sustentó el desarrollo de dos actitudes entre las cuales y de manera polémica se establecía un debate.
Admitía Eco que era injusto encasillar las actitudes humanas –tan variadas y con tantos matices– en esos dos conceptos. Dicho aquí de modo puntual, los apocalípticos consideran que la cultura es exclusiva y la cultura de masas significa una caída sin remedio.
Los integrados celebran que se amplíe la disponibilidad y el acceso al conocimiento y el entretenimiento que lleva a la generalización del entorno cultural. El argumento ha resistido bien el paso del tiempo, hay una edición reciente de 2023.
Sirva esta sucinta referencia como pivote para plantear ciertos aspectos de la polémica abierta por el desarrollo rápido, extenso y controvertido de la industria de la inteligencia artificial y entre aquellos que pueden verse de alguna forma como apocalípticos o integrados. Las empresas tecnológicas que impulsan los modelos de inteligencia artificial conforman de modo natural y predominante el........
