Astillero
Un seco golpe de Estados Unidos coloca en circunstancias difíciles a la presidenta Sheinbaum, al proceso llamado Cuarta Transformación y a su partido en ruta de cambio dominical de dirigencia y posterior designación de candidatos a puestos de elección popular.
No se trata solamente de Rubén Rocha Moya, indefendible en absoluto: es un jaque trumpiano que busca someter (aún más) a México en cuanto a su intento de diversificación de alianzas (el encuentro progresista de Barcelona), que rescata del escenario a la pro yanqui gobernadora panista María Eugenia Campos y, en ese lance vengativo, reivindica a la CIA y su “derecho” a intervenir en México, además de intentar el remache de la etiqueta de narcopartido a Morena y de narcopresidentes a los dos recientes (esa etiquetación ha sido machaconamente sostenida desde antes de las elecciones de 2024) y que busca doblegar (aún más) a México en el proceso del rediseño comercial que supla al T-MEC.
Cierto es que se está........
