Astillero
Durante la etapa claudista, el comité nacional de Morena ha tenido como principales distintivos los forcejeos internos y la anemia ideológica.
La presidenta formal, Luisa María Alcalde Luján (el mando del morenismo ha estado muy fragmentado, con grupismos del pasado reciente y del presente continuista en permanente jaloneo por el timón nacional y los estatales), y el secretario de Organización, Andrés Manuel López Beltrán (metido en diversos escándalos relacionados con la inexplicable evolución de su estilo de vida, además de sonoros fracasos electorales en Coahuila y Veracruz), han protagonizado una seca batalla, infructuosa para ambas partes, con una frágil e improvisada ocupante de la secretaría general, Carolina Rangel Gracida, como testigo inocuo.
En ruta hacia unas elecciones intermedias que le serán irónicamente contradictorias, en el partido hegemónico se han avivado las versiones de que Alcalde Luján y López Beltrán preparan maletas para encaminarse a nuevos asientos. ¿Contradictorias?........
