Astillero
A falta de ingredientes más sustanciosos en la muy rebajada reforma electoral, llamada plan B, los ánimos controversiales se están enfocando en el tema de la revocación de mandato y el rol que en busca del voto a su favor (en su defensa, en estricto sentido) podría desempeñar la persona susceptible de tal revocación, en este caso la presidenta de la República si es que se aprueba la iniciativa en sus términos originales y si se decide que esa forma de consulta se realice al mismo tiempo que las elecciones intermedias de 2027.
Es conveniente tener en cuenta que el proceso de revocación de mandato presidencial es una facultad (opcional, no obligatoria) a disposición de ciudadanos que deseen la remoción de quien ocupe la titularidad del Poder Ejecutivo federal y que, con un porcentaje de voluntades ciudadanas comprobables, activen tal opción. El sentido de esa posibilidad, y la lógica política, apuntan a que tal ejercicio debe ser promovido y solicitado por quienes........
