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Sionismo y museografía

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21.01.2026

Uno. Año tras año, a las 10 am del 27 de enero, las sirenas de la entidad ilegal llamada Israel suenan dos minutos, los establecimientos comerciales cierran, el transporte público apaga sus motores y los ciudadanos guardan silencio para rendir homenaje a millones de judíos y otras víctimas de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial (IIGM). 

Dos. Fecha que, asimismo, conmemora (aunque bajito) el día en que el ejército soviético liberó los campos de exterminio de Auschwitz-Birkenau (Polonia, 1940-45), donde empresas químicas alemanas como Basf, Bayer, Hoeschst (y otras que hoy gozan de excelente salud financiera) producían el tenebroso gas Zyklon B para acelerar la matanza con científica precisión germana. 

Tres. Establecido en 2005 por la Asamblea General de la ONU, el propósito del “Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto”, consiste en “…recordar el genocidio y luchar contra el antisemitismo, el racismo y la intolerancia” (sic). 

Cuatro. La palabra holocausto (en hebreo, shoá), proviene del Antiguo Testamento y hace referencia a un sacrificio consumido por el fuego. Entre los siglos XVI y XVII, el término aludía a la muerte violenta de gran número de personas, y, en 1923, Winston Churchill lo usó en uno de sus libros para referirse al genocidio........

© La Jornada