Rusia se quita los guantes
Ahora se percibe claramente que Rusia ha incrementado significativamente su poderío militar para eliminar al régimen de Kiev, respaldado por la OTAN.
No solo hay que erradicar el foco de neonazis en Kiev, sino todo el proyecto de agresión por delegación de la OTAN que el régimen representa. Rusia está ganando terreno en el campo de batalla, de forma metódica y gradual, pero dada la campaña de terror aéreo que el régimen de la OTAN está llevando a cabo en territorio ruso, el golpe definitivo debe darse cuanto antes.
Esta semana se registró la mayor oleada de ataques aéreos rusos contra Ucrania desde que el conflicto se intensificó en febrero de 2022. Varios objetivos en la capital, Kiev, fueron atacados durante la noche del jueves, así como en otras ciudades y regiones. Se desplegaron cientos de drones, misiles balísticos y municiones hipersónicas. Las imágenes de vídeo indicaron que la mayoría de los ataques alcanzaron sus objetivos con una mínima interceptación por parte de la defensa aérea.
Moscú afirmó que todos los objetivos eran instalaciones militares e industriales. Añadió que el uso de la fuerza a gran escala se intensificará hasta alcanzar todos los objetivos.
Varios analistas de renombre han señalado la renovada determinación de Rusia de lograr una victoria militar contundente, abandonando la vía diplomática paralela. Andrey Martyanov, Larry Johnson, Douglas Macgregor y John Mearsheimer se encuentran entre los analistas experimentados que consideran que el liderazgo ruso ha llegado a la conclusión de que necesita derrotar al régimen de Kiev y a sus aliados de la OTAN para poner fin a este conflicto rápidamente y en los términos que Rusia merece.
La vía diplomática que EEUU impulsó bajo el mandato de Trump se ha estancado. Mientras tanto, el régimen de Kiev, bajo la tutela de la OTAN, ha intensificado sus ataques terroristas contra la población rusa. En los últimos meses, cerca de 400 civiles rusos han muerto en ataques con drones y misiles de largo alcance.
La peor atrocidad ocurrió el 22 de mayo, cuando una residencia universitaria en Starobelsk, Lugansk, fue destruida por múltiples ataques con drones, causando la muerte de 21 estudiantes, la mayoría adolescentes. Fue un punto de inflexión. Tras este acto deliberado de asesinato en masa, Rusia ha intensificado y mantenido su ofensiva militar contra el régimen de Kiev y sus centros de poder. Esta semana, el bombardeo aéreo se recrudeció considerablemente, y Moscú ha anunciado que aumentará su intensidad.
Como comentó el analista Andrey Martyanov, el régimen de la OTAN ha perdido la guerra sobre el terreno, salvo en los últimos frentes, cada vez más reducidos. El aliado de Kiev,........
