Un nuevo «héroe» al mando
La semana que viene, Volodymyr Zelensky viajará nuevamente a EEUU, en esta ocasión para el funeral de Lindsey Graham, el hombre que habló abiertamente de luchar hasta el último ucraniano. En nombre del "gran amigo de Ucrania", se prepara en Washington nueva legislación con la que sancionar a terceros países que comercien con Rusia, una ley cuyo objetivo es estar disponible para que Trump la utilice cuando considere oportuno.
Como homenaje a Graham, para quien la guerra no era nunca la peor opción, Trump ha propuesto que se incluya también a Irán en esta ley cuyo objetivo real es castigar a China, principal socio económico de ambos países. De aprobarse, la legislación amenazaría con imponer aranceles del 100 a países como China cuando Beijing opte por continuar comerciando con Moscú y Teherán. Aunque oficialmente se anuncian reuniones de Volodymyr Zelensky para tratar la cuestión de la paz, es probable que el dictador ucraniano, como el fallecido senador, esté más centrado en conseguir la legislación relativa a las sanciones que en conversaciones relacionadas con la diplomacia.
Zelensky llegará a Washington con los deberes hechos. El martes por la noche confirmó lo que ya era un secreto a voces: como hace un año, cuando tuvo que dar marcha atrás en su intento de poner bajo su control las instituciones anticorrupción -con lo que esperaba poder proteger a su aliado político Andriy Ermak-, se ha visto obligado a rectificar. El malestar causado por el cese de Mijailo Fedorov al frente del Ministerio de Defensa ha obligado a Zelensky a tomar medidas para compensar esa destitución.
Demasiado poderoso en términos de apoyos externos de sectores con capacidad de influencia en Ucrania -el capital tecnológico y la Unión Europea-, Zelensky no podía rectificar completamente y devolver a Fedorov su antiguo puesto. De ahí que, a lo largo de esta semana, haya quedado claro que el dictador ucraniano optaría por compensar ese cese haciendo lo propio con las dos figuras a las que el joven y modernizador ministro se había enfrentado. El martes por la noche, se confirmó la noticia más esperada: la destitución del comandante en jefe Syrsky y el jefe del Estado Mayor Hnatov. Zelensky había pasado dos días reuniéndose con los pesos pesados del ejército para decidir entre una breve lista de nombres, de la que eligió a la figura más previsible.
"La lista se puede dividir en tres categorías", comentaba el martes Peter Korotavev. "En primer lugar, los seguidores incondicionales de Syrsky. Constituyen el grupo más numeroso. En segundo lugar, los nacionalistas de Azov que provienen de fuera de la jerarquía militar y tienen ambiciones políticas y peso muy evidentes, pero que ahora también están bien integrados en las redes militares y mantienen una relación relativamente buena con Syrsky. Por último, está el general Mijailo Drapaty, cercano a los azovitas, aparentemente opuesto a Syrsky y muy querido por la prensa occidental y los ucranianos liberales que apoyan a Fedorov y odian a Syrsky".
"En respuesta a las amplias protestas sociales en Ucrania, Zelensky destituye a su general principal, gran (y bienvenido) cambio de rumbo tras despedir al ministro de Defensa Fedorov, que había orquestado el cambio de rumbo en la guerra",........
