Hay que dejar de señalar con el dedo a Venezuela
Desde las ruinas costeras de La Guaira y en el límite del tiempo para hallar sobrevivientes, la crónica urgente de un país que padece el doble y agobiante castigo de la furia de la naturaleza y el persistente asedio geopolítico de Occidente.
La situación sigue siendo crítica en La Guaira, en las zonas costeras del centro de Venezuela, muy cerca de la ciudad de Caracas. Allí las afectaciones fueron muy importantes, hay decenas y decenas de edificios totalmente colapsados, algunas viviendas multifamiliares, edificios muy grandes, de la Misión Vivienda, otros más antiguos. Están desplegados desde el viernes varios grupos de rescate de varios países, especialmente de México, República Dominicana y El Salvador, que son especialistas en búsqueda y rescate bajo escombros. También trabajan equipos de EEUU, España, muchos otros países.
Se restringió el acceso a la zona, lógicamente. El viernes muchísima gente bajó a La Guaira. Aquí decimos bajar porque viniendo del centro, Caracas está más alta, en un valle en la montaña y uno baja a la costa. Muchísima gente bajó a llevar lo que pudiera, la solidaridad que había juntado en su barrio, en sus zonas, todo con esfuerzo. Pero terminó colapsando la autopista e incluso hasta las mismas zonas de desastre.
Ya el sábado se restringió casi totalmente el acceso: solo pueden transitar vehículos........
