"“El sandinismo sigue vivo porque sigue vinculado a la historia y a la vida del pueblo"
Andrea Pérez es una joven nicaragüense, Analista Política, Abogada y estudiante de Sociología. Desde su experiencia política y académica participa en espacios de formación, organización y reflexión sobre la historia, la cultura y la realidad política de Nicaragua.
Tras diversas divisiones por parte de algunos históricos sandinistas, ¿cómo calificarías la salud actual del sandinismo en su relación con el pueblo?
Yo te diría algo desde mi propia experiencia: "el sandinismo está vivo, está organizado y está profundamente arraigado en nuestro pueblo" Y esto no lo digo solamente porque lo leí en un documento, uno lo puede ver en los barrios, en las comunidades, en los espacios de organización y, sobre todo, lo veo en una generación joven que asumió como propia una historia que no vivió directamente.
Yo soy joven y no viví la lucha de Sandino ni la insurrección contra Somoza. Pero eso no significa que esas luchas sean ajenas a mí. Al contrario, forman parte de la historia política que me explica a mí como nicaragüense. El sandinismo forma parte de nuestra memoria histórica y de nuestra identidad, es muy fácil encontrar en la familia de los nicaragüenses una persona que combatió o colaboró para derrocar a Somoza y si es en la guerra contra la contrarrevolución ahí están nuestros tíos, papás, abuelos, hermanos, unos lograron ver el sol de la victoria y otros se convirtieron en nuestros héroes y mártires.
Para nosotros el sandinismo no es solo una organización política. Es una corriente política revolucionaria que nace de una historia concreta como es la lucha antiimperialista de Sandino, la fundación del FSLN por Carlos Fonseca y sus compañeros, la lucha contra la dictadura somocista y posteriormente la construcción de una Nicaragua diferente.
Por eso tampoco creo que las divisiones de algunos antiguos dirigentes que luego se alinearon al imperialismo puedan utilizarse para declarar la muerte del sandinismo. El sandinismo no pertenece a una generación de dirigentes. Pertenece a un pueblo.
Y hay algo que considero todavía más importante y es que el Frente Sandinista continúa teniendo organización territorial desde las bases populares. Las Unidades de Victorias Electorales, las UVES, son parte de esa estructura territorial que permite trabajar directamente en barrios y comunidades.
Pero además hay un componente de formación. Nosotros entendemos que la organización política sin formación termina convirtiéndose en activismo vacío. Por eso existen espacios donde se estudia historia, cultura, identidad nacional, memoria histórica y realidad política.
Yo misma considero fundamental esa formación porque una revolución no solamente necesita gente que marche; necesita gente que piense, que estudie y que comprenda por qué lucha.
Y aquí hay una discusión que me parece importante con determinados sectores de la izquierda europea. Existe una parte de esa izquierda, particularmente vinculada históricamente al eurocomunismo y a sus posteriores transformaciones ideológicas, que terminó adoptando categorías del liberalismo político occidental hasta el punto de coincidir con el discurso imperialista sobre determinados procesos latinoamericanos.
A mí eso me genera un disgusto enorme porque, ¿qué clase de internacionalismo es aquel que termina repitiendo el discurso de las potencias contra nuestros pueblos? Porque nosotros podemos discutir, podemos analizar críticamente nuestro propio proceso, desde nuestra realidad, eso es algo que nos compete realizar a nosotros como nicaragüenses. Pero una cosa es la crítica revolucionaria y otra muy diferente es terminar pidiendo que EEUU o Europa decidan el destino de Nicaragua. Nosotros no necesitamos traidores.
Y lo digo con claridad, no necesitamos personas que alguna vez estuvieron dentro del proceso revolucionario y que después utilizaron esa trayectoria para presentarse ante gobiernos extranjeros como representantes de Nicaragua y pedir intervención, sanciones o presión internacional. Eso no es internacionalismo. El internacionalismo es defender el derecho de los pueblos a decidir su propio destino.
Daniel Ortega y Rosario Murillo ejercen la copresidencia de Nicaragua. ¿Nos podrías explicar cómo funciona esta bicefalia en el gobierno de Managua y cuáles son sus funciones?
Primero hay que decir que actualmente hablamos de una Copresidencia constitucional, no simplemente de una situación política informal. Pero más allá de la explicación jurídica, creo que hay que comprender cómo funciona nuestro modelo político desde nuestra propia experiencia histórica.
En Nicaragua existe una concepción del poder que el sandinismo ha denominado Pueblo Presidente. Esto significa que nosotros no........
