El “semita” de Varsovia y la brasa de El Burgo
Pobre Benjamín. Qué piel tan fina se gasta el último gran heredero del cinismo colonial. Resulta que, en El Burgo, un pueblo blanco y digno de la Sierra de las Nieves, han cumplido con la tradición de la quema del “Judas” durante el Domingo de Resurrección. Este año, el monigote llevaba la cara de Netanyahu. Y claro, la maquinaria de victimización de Tel Aviv ya ha desenfundado el comodín del antisemitismo, poniendo el grito en el cielo por un poco de cartón y pólvora malagueña.
La gracia de la Sierra frente al cinismo del búnker
A nosotros los malagueños, que ostentamos esa gracia natural de los andaluces para señalar al rey desnudo mediante la sátira, nos cuesta procesar tanta indignación impostada. En nuestra tierra, quemar un muñeco es un acto catártico, una forma de purgar el mal del mundo con un poco de guasa y mucha........
