Israel recoge los pedazos de su arraigada arrogancia
Se ha firmado el marco de distensión entre Irán y EEUU. Como siempre, llegar a un acuerdo sobre un marco es una cosa, pero protegerlo de tramposos, de actores perturbadores o de una tergiversación malintencionada del texto es otra muy distinta. ¿Quién sabe cuánto tiempo sobrevivirá intacto?
No obstante, el memorando de entendimiento constituye una etapa importante --aunque solo sea un paso-- en el largo camino que le queda por recorrer a Irán. Sin embargo, el acuerdo también podría provocar cambios geoeconómicos más amplios.
Irán ha logrado empujar a un Trump reacio a cruzar el Rubicón. Danny Citrinowicz, un antiguo analista de alto rango de la inteligencia militar del régimen israelí especializado en Irán, afirma que, para Trump, «alcanzar un acuerdo con Irán y poner fin al actual ciclo de escalada no es meramente una opción, sino un claro objetivo estratégico... Ahora tiene una visión más amplia de las relaciones entre EEUU e Irán».
Un dogma incuestionable ha caído por tierra:
La expectativa arraigada en algunos sectores de Jerusalén y Washington ha sido que una presión sostenida podría conducir a un cambio de régimen en Teherán... [Sin embargo] el acuerdo anunciado sugiere una [nueva] realidad fundamental: la campaña que muchos esperaban que debilitara o incluso desestabilizara a la República Islámica concluirá, por el contrario, con el régimen intacto, fortalecido y formalmente comprometido con EEUU... [Esto] equivale al colapso de una hipótesis estratégica más amplia: que la presión coordinada de EEUU e Israel pudiera generar condiciones propicias para un cambio político fundamental en el interior de Irán. En cambio, el resultado probable es el contrario... [es] un resultado que probablemente refuerce la confianza entre la élite gobernante [de Irán] en lugar de debilitarla....
La expectativa arraigada en algunos sectores de Jerusalén y Washington ha sido que una presión sostenida podría conducir a un cambio de régimen en Teherán... [Sin embargo] el acuerdo anunciado sugiere una [nueva] realidad fundamental: la campaña que muchos esperaban que debilitara o incluso desestabilizara a la República Islámica concluirá, por el contrario, con el régimen intacto, fortalecido y formalmente comprometido con EEUU...
[Esto] equivale al colapso de una hipótesis estratégica más amplia: que la presión coordinada de EEUU e Israel pudiera generar condiciones propicias para un cambio político fundamental en el interior de Irán. En cambio, el resultado probable es el contrario... [es] un resultado que probablemente refuerce la confianza entre la élite gobernante [de Irán] en lugar de debilitarla....
Este momento representa un gran logro estratégico para Irán: una imagen heroica se está extendiendo por todo el mundo, mientras que el aislamiento de Israel, incluso entre sus aliados del Golfo, se ha agudizado. A nivel personal,........
