Donde estuvieron los mejores
Si hay un ministro que, por sí solo, resume lo que es la mafia criminal que gobierna España, por desgracia, desde hace ya siete años, ese es, sin duda, Fernando Grande Marlaska. Siempre sabiendo que ninguno de los ministros podrá nunca alcanzar en cara dura y desvergüenza al «Uno», el bañista de La Mareta. Pero al antiguo juez hay que reconocerle una deriva personal y política que entronca perfectamente con la tradición socialista española: absoluta falta de escrúpulos morales, tendencia natural a la mentira y la cobardía, y una completa inutilidad para el desempeño del cargo público.
El episodio de guerra híbrida montado por Marruecos (y «ya nos enteraremos quién más») en Ceuta ha vuelto a poner de manifiesto la calaña del personaje, «bueno para nada» (como dicen los mejicanos y Mario Noya), que ha preferido dejar a la Guardia Civil y a los servicios de inteligencia españoles como Cagancho en Almagro antes que asumir su........
