Las veinte hogazas
En la primavera de 1933 Luis Buñuel subió a Las Hurdes a filmar el hambre, y la alquería de Martilandrán se puso a su disposición a cambio de un par de cabras ya sacrificadas y de veinte hogazas de pan que el pueblo entero comió en común, conducido por el alcalde, que era el más hambriento de todos. La película duraba media hora, se llamó «Tierra sin pan» y no ofrecía consuelo ninguno: niños con la boca abierta, cabras que se despeñaban por el risco, un enjambre matando a un burro cargado de colmenas. Buñuel bajó de aquellos montes convencido de haber retratado el último rincón de Europa al que no había llegado nada, ni el pan ni el siglo. Tardó años en subir la carretera. Tardó más el agua corriente. La tierra siguió siendo la que era, empinada y seca.
Pero hace tres días, casi un siglo después, el fuego volvió a subir por esos mismos barrancos. Empezó a media tarde cerca de Pinofranqueado, en la comarca de Las Hurdes, y en unas horas obligó a........
