La urnitis de Bolaños
El pasado 10 de septiembre, Félix Bolaños, en un tono que parecía ir dirigido a un público entre infantil y etimológicamente imbécil, es decir, incapaz de sostenerse por sí mismo, criticó el revés recibido por el Tribunal Supremo al solicitar la suspensión de la inclusión en el CERA de quienes no acrediten ser descendientes de exiliados. Con el tono susurrante con el que el progrerío trata de engatusar a sus sectarios, estilo inaugurado por El Collares que arrumbó el «por consiguiente» de Felipe González, Bolaños señaló a la «ultraderecha», es decir, a VOX y a su entorno, como a una tenebrosa facción movida por antidemocráticas pulsiones atávicas. Lobito con piel de cordero, Bolaños se dolía del contagio ultraderechista que habría afectado al Partido Popular y recordaba que el recuento del voto CERA de las pasadas elecciones generales dio un escaño más a los de Génova y........
