Los prismáticos de Schopenhauer
Fue un éxito la concentración nacional en apoyo de Ceuta, salvo por el episodio final en Madrid, donde los policías, como si hubiera partido de Champions, se dieron prisa en vaciar las calles con gas lacrimógeno. Con la frase «me gasearon» pasa como con «genocidio demográfico», que recuerda a la cámara de gas y rechina un poco.
Pero gas hubo. La anarco-tiranía es un hecho inscrito ya en la cara de Marlaska: tendencia a mandar flores a unos, porras a otros, y la derecha pierde la ingenuidad, aunque hay gente, movida por una especie de fetichismo del antidisturbios, que siempre justificará a la policía: «Era hora de dispersarse, se siente…».
Recuerdan a Schopenhauer y su pasión por el orden. El........
