El ‘kouign-amann’ político
En el Madrid del «chao pescao» agoniza la tarta de queso semilíquida y se va imponiendo el kouign-amann, bro. La giga-perrunilla bretona, quién lo diría, seduce a esos zoomers de los que una no sabría decir si son escaparatistas de Zara o antiguos proxenetas del Bronx. El contenido en mantequilla de la delicia es indecente, pero tranquiliza saber que dicha grasa animal es uno de los pilares de la moderna Europa «ilustrada y civilizada», junto con la separación de poderes y la democracia liberal.
Decir que la mantequilla, como la tierra, no miente, tiene algo de sulfuroso. Sin embargo, del trío anterior, el lípido es lo único de lo que te puedes fiar. A la democracia liberal, proyecto ideológico más que sistema operativo neutral, se le empieza a ver el cartón. Más allá de la soberanía tutelada, la sospecha sobre cualquier cosa que huela a nación y el reemplazo de la comunidad política por toneladas de «derechohumanismo», sus administradores son pródigos en........
