Menos lobos, Caperucita
Estoy hablando muy poco de política últimamente. Mi impresión es que estamos empantanados en un impasse. Lo importante está por pasar, pero no pasa todavía. El otro día contaba a unos jóvenes letraheridos escandalizados que no es sólo que no le tenga miedo a los spoilers, sino que los agradezco. En cuanto empieza a interesarme una novela, corro al final y leo sus veinte últimas páginas. Ya sin la ansiedad de ver cómo acaba, puedo disfrutar de los amenos meandros de la narración.
Sólo me importa cómo acaben las negociaciones entre el PP y Vox en Extremadura y en Aragón. Creo que esos acuerdos pueden ser lo más trascendente de la política española en muchísimo tiempo. Además, que esté tardando en salir la fumata blanca es una señal estupenda. Significa que la negociación está siendo enconada, esto es, que está siendo una negociación y no una pachanga entre colegas. Que los cañones mediáticos y los vitriolos virales estén tan activos........
