En su sitio
No me quejo, pero me duele ver que, en la gravísima crisis multiorgánica de España, tantos que podrían estar en Ceuta o en gabinetes de crisis o sencillamente serios hayan retomado tan campantes sus actividades vacacionales. Como si aquí no hubiese pasado nada.
Sin embargo, antes de criticarlos, me miro a mí mismo. Tras tres tristes artículos sobre la crisis y el hundimiento de España, estoy a punto de volver a escribir sobre pájaros y flores, veraneantes y vientos o recuerdos e ilusiones. ¿Es posible que esté exigiendo a los demás lo que no cumplo yo mismo?
Sí. Aunque tengo una coartada. Yo, como Ulises, soy nadie, salvando las distancias. No tengo puesto, cargo, sinecura ni representatividad ninguna. José María Pemán lo llevaba a........
