Los ‘zoomers’ son un meme (I)
Estos perezosos últimos días de calor son los favoritos de los medios al uso para tirar de sus obsesiones, a falta de asuntos de mayor calado o, como en el caso ceutí, huyendo de ellos. Como el círculo de viejas damas victorianas en que se han convertido, su mayor entretenimiento de senectud es escandalizarse y observar con altivo disgusto cómo está la juventud. Nihil novum sub sole.
Ha nacido así lo que podríamos llamar una subsección fija de comentario casi psicoanalítico cuyo titular consiste en variaciones más o menos imaginativas de esta pregunta: ¿Qué (o quién) está radicalizando a nuestros chicos?
Da ternura contemplar que miran sin ver, como los fariseos en el Evangelio; que no reconocen a sus padres o, al menos, algunos de los instintos eternos de las nuevas generaciones. Tienen delante de los ojos una especie de 68 invertido y quieto, y sólo son capaces de elucubrar estrambóticas explicaciones o teorías de la conspiración lícitas para entender por qué un chaval de 16 años de Móstoles pasa en sus redes vídeos........
