Ceuta como prueba de fuego
Que el moro haya invadido Ceuta, una ciudad tan española como Albacete, y no haya ardido el misterio es un certificado de defunción para España. Nuestra sociedad carece de pulso, está en coma inducido. Si se recupera no habrá que hablar de revitalización, sino directamente de resurrección, de un prodigio más que de un repunte.
España no tiene esa sociedad civil que, mal que me pese, sigue vertebrando las comunidades políticas anglosajonas. Entre el poder y el individuo hay un absoluto y desolador vacío. Se repite hasta el cansancio la pregunta de a qué esperan los ciudadanos para levantarse, pero no hay cómo hacerlo, no hay cauces, una vez que el poder ha colonizado las instituciones hasta desnaturalizarlas, como en esas películas en las que los extraterrestres entran en el cuerpo de la gente.
Y probablemente tenga un sentido profundo la paradoja de que,........
