¿Es posible una economía del bien común?
En un tiempo pareció que la dicotomía capitalismo-comunismo allá por el año 1989 podría cambiarse por un sistema económico diferente. Anteriormente sólo se había tenido en cuenta la “razón de la fuerza” – el aforismo latino de “si vis pacem, para bellum”, pero aún hoy prevalece, o por lo menos estos mandatarios europeos nos lo quieren hacer creer presionando para que el gasto militar sea exageradamente elevado. Los productores de armamento, aquellos que cada vez procuran una mayor capacidad de dominio, de imposición, han advertido a los poderosos que para que su continuidad y su expansión continúe lo único que importa es la potencia de sus ejércitos.
En un tiempo pretérito se hicieron esfuerzos para hacer posible una transición de la razón de la fuerza a la fuerza de la razón: se creó la Sociedad de Naciones y de la Corte internacional de Justicia. El partido republicano- ese mismo partido que ha puesto al actual presidente- consideró que no era función del presidente convertirse en el adalid de la paz a escala mundial, sino asegurar la hegemonía mundial de los Estados Unidos.
Posterior a la 2ª Guerra mundial Franklin D. Roosevelt tomó unas medidas extraordinariamente loables: el plan Marshall, para la rehabilitación humana y asistencia a los vencidos; se creó el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y una serie de instituciones multilaterales que forman el gran sistema alrededor de la ONU:........
