Estrategia siniestra de una invasión criminal
No existe causa sin efecto, ni a la inversa, porque forman parte de la misma ley universal, lo que no impide que en ocasiones nos sorprenda cuando nos toca . Y esta guerra nos toca de lleno en más de un aspecto, y no solo en lo material, sino a niveles mucho más sutiles. Nos toca, sí, pero ¿nos coge de sorpresa?
Para muchos políticos, para muchos informadores semidesinformados y para millones de personas en todo el mundo el ataque a Irán en la madrugada del sábado al domingo 1 de marzo de este año, fue una sorpresa. No lo fue porque se ignorara la molesta presencia de Irán para el genocida Netanyahu, su corte demoniaca y su militarizada y fanática ciudadanía, ni tampoco porque se desconociera el rechazo de su gobierno -junto a los EEUU- a que los iraníes pudieran disponer del arma atómica para impedir a Israel cualquier plan de expansión o agresión, sino porque se estaba en plena negociación entre Irán y EEUU, que ha saltado por los aires a la vez que el presidente Jamenei y su familia, y esto sí fueron dos sorpresas.
Después de todo, las negociaciones eran una añagaza más de los yanquis para despistar a los diplomáticos iraníes mientras afilaban los cuchillos para matar a su pueblo, que es de lo que se trataba. Y en puro Ramadán, para contribuir al escarnio.
Carniceros de musulmanes
Al margen de poseer o no armas nucleares, Irán representa una eterna amenaza para el genocida gobierno israelí y para su ciudadanía militarizada y fascistizada, lo mismo que ocurre ante un juez........
