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¿Unión Europea? Ni Unión ni europeísta

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14.04.2026

En  Europa existen actualmente un entramado de intereses políticos, económicos y sociales enfrentados, pues  la llamada » Unión Europea» es una especie de mosaico. Los negocios y las inclinaciones ideológicas  hacia Ucrania , Israel y a los EEUU, y el rechazo generalizado a Rusia, enemigo de la U.E. por su invasión a Ucrania y por la muy interesada presión yanqui, nos hace ver que los intereses económicos y políticos de los gobiernos son intereses egoístas, nacionalistas y personalistas, y en definitiva, raquíticos y miserables. Todo es negocio. Todo. Es verdad que todos a la vez   intentan disimular cuanto pueden todas esas miserias,  pero exhiben otras muy graves, como el ver a sus gobiernos convertidos en simple  lacayos  del Imperio, y a Europa como a una provincia más norteamericana.

Resulta alarmente y vergonzoso como  estos gobiernos gestionan los intereses comunes comprando a los EEUU petróleo y gas aunque sea más cara que la de Rusia, que la tienen al lado, mientras  nos arruinan a los ciudadanos con gastos militares y armamento innecesario a todas luces – las de la Razón-  porque  lo exigen  los EEUU para mantener su negocio armamentista y a  SU OTAN  como ariete contra Moscú, mientras Trump y Putin no dismulan su mutua simpatía y apoyo, dejando a Europa descolocada y desconcertada,  en completo ridículo y empobrecida, militarizada, endeudada y dependiente de lo que diga hoy Trump yh mañana el que le siga.

Sumisos, divididos por intereses nacionalistas, ideológicos y económicos y extorsionados por el » amigo americano», los europeos siguen comerciando con Israel  aunque algunos-  y no todos- se rasguen las vestiduras fingiendo una  aureola humanista y despotricando contra su genocidio en  Palestina y El Líbano, sin importarles  el   que siga asesinando sin parar a  iraníes, palestinos  y libanses. Y como muestra de su humanidad, un botón: ver a la policía británica, la francesa o la alemana deteniendo manifestantes propalestinos no es ya algo anecdótico, sino que se repite para vergüenza nuestra como simples humanos, y no digamos si nos sentimos identificados con alguna ideología o creencia espiritual.

Aunque la  Unión Europea siempre intente ese doble juego de aparentar una moralidad y humanidad de la que carecen, bastaría con ver su política migratoria, ver como se paga a   Libia, Mauritania y Marruecos como tapón de contención  para que  impidan llegar inmigrantes, desentendiéndose  de cómo les tratan esos gobiernos  aun sabiendo que no se respetan sus derechos humanos. Y para los  que llegan  a Europa jugándose la vida y perdiéndola por miles en los mares, todos son obtáculos burocráticos y legales, abusos policiales  y explotación rayana en esclavismo en la construcción o en el campo. Europa no es humanista, pues, como no es pacifista ni  democrática,  ni  cristiana, ni defiende otros drechos que el del tener, controlar y dominar a los más débiles para servir a sus amos.  Todo eso de las libertades y derechos es tan falso como su pretendido europeísmo, propaganda barata.

Si los pueblos europeos controlados por esa tribu de burócratas que gobiernan Europa  consentimos sin rechistar todo eso es que verdaderamente estamos en un limbo de  estupidez que explicaría por qué les resulta tan fácil poder controlarnos a nuestros verdaderos gobernantes: los ultrarricos.

Nuestros controladores reales no son los que elegimos en las urnas y dan la cara en los telediarios:  son unos  pillos de tomo y lomo en los altos cargos de la política y las finanzas a los que nadie elige y nunca  vemos. Los que elegimos y vemos a diario son únicamente sujs capataces y mayordomos, y su ámbito de acción es internacional. Actúan  en el FMI, en los Bancos Centrales, las Bolsas, el IBEX 35, la OMC…. Estos piratas  internacionales, como los fondos » buitres»  se comen barrios céntricos, comprando  a tocateja edificios y casas y  suben los alquileres hasta hacerlos tan  inasequibles a los trabajadores  y jóvenes como las hipotecas, o los controladores políticos y mediáticos. El problema  añadido es que  toda esa piratería  de la Internacional multirrica  es fascista y tiende a crecer con  la ayuda de los unos y ante la pasividad o la complicidad de los demás: los ciudadadanos atontados de medio mundo o más.

Nuestros controladores, como todo capìtalista fascista, son personas egocéntricas  a las que les interesa únicamente  el dinero, el prestigio y el  poder y luchan a uñas y dientes por gobernar el mundo como  manera de asegurarse y ampliar los beneficios económicos y el prestigio social que eso les supone  y por ello se convierten en patrocinadores de políticos y partidos de su misma ideología, a los que convierten en sus correas de transmisión.

Los candidatos de ese tipo a ser elegidos en las urnas tampoco lo hacen por altruismo, naturalmente;   no lo hacen por ayudar a su país, ni a sus pueblos, obviamente. Lo hacen justo para todo lo contrario: para servirse de sus pueblos y de sus gentes. Y si es necesaria la teconología, usan la tecnología; si es necesaria la mentira o el bulo, usan mentiras y bulos; si es necesario servirse del aparato judicial,» untan» a jueces afines; si es necesario espiar, agredir, encarcelar o multar a sindicalistas, activistas  sociales, periodistas  y hasta a titiriteros, ahí tienen a policías y jueces incondicionales en España, y cuando  la resistencia ciudadana es débil  resulta fácil entender por qué  gobierno alemán puede  prohibir a sus ciudadanos entre 17 y 45 años salir del país sin permiso de la autoridad militar. ¿ Es un experimento? Claramente lo es.  Y como funcione el experimento en Alemania, ya saben lo que harán otros gobiernos en el resto de Europa. Ahí si estarían de acuerdo todos «nuestros» gobernantes sin excepción en las dos velocidades de las » democracias» capitalistas.

Esperemos que todo eso que ocurre en Alemania no prospere en ninguna parte. Solo nos faltaba eso: una ciudadanía militarizada como en Israel. ¿Al servicio de quiénes?  Abramos los ojos y el corazón.


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