menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

Estados Unidos: Armas, Monopolio e Injerencia

26 0
16.03.2026

Los Estados Unidos, bajo cualquier administración de gobierno, sean estos demócratas o republicanos, burros o elefantes, ambiciona la hegemonía en todas las esferas. Incluyendo el monopolio mundial de la venta de armas. Esto, por el evidente control y la influencia, en amplias esferas de las relaciones internacionales, que ello conlleva.

Lo mencionado tiene una pequeña ventana de apertura al permitir que el socio más fiel y con quien suele llevar sus ambiciones imperiales del régimen estadounidense, haga uso del mercado de las armas, sin freno alguno. Me refiero al hijo putativo estadounidense, el régimen sionista israelí.

Si son aliados europeos, estos también tienen acceso a ciertas migajas del mercado, pero con una serie de limitaciones y entre los más importantes es la cumplir las prohibiciones establecidas por Washington respecto a la venta y traspaso de armas con componentes tecnológicos del complejo militar industrial (1) de Estados Unidos.

El tema del control de la venta de armas, por parte de Washington, es la prueba evidente que el tema de la Guerra en Ucrania que enfrenta a Rusia contra Estados Unidos, la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) usando como testaferro al régimen ucraniano, no es la razón para intervenir en los asuntos internos de los estados que han decidido establecer relaciones vinculadas a sistemas de defensa, vínculos militares u otras áreas afines a la industria militar con la Federación de Rusia. La excusa es Ucrania.

Lo fundamental es el hecho que, en forma crónica, Estados Unidos amenaza a todo aquel que no se comporta en forma genuflexa frente a las determinaciones de la Casa Blanca y el inquilino de turno en materias económicas, militares, políticas. Sean estos amigos, adversarios o evidentemente enemigos. Una realidad que, a partir de la segunda administración de Donald Trump se expresa en todo su carácter violatorio de todo lo que significa la legislación internacional. Tema que a estas alturas ya parece una perogrullada decir que no se respeta por Washington.

Estados Unidos, habitualmente ataca a Rusia y a los países que compran armas a Rusia amenazando, sin pudor, alguno, con utilizar las sanciones de la sección 231 que se recogen en la llamada “»Countering America’s Adversaries Through Sanctions Act» Ley estadounidense para contrarrestar adversarios a través de una fuerte política de sanciones” (2) CAATSA por sus siglas en inglés. Si ello es insuficiente entonces se procede entonces a generar políticas desestabilizadoras o sencillamente agredir.

En años anteriores, salió a la luz pública, la estrategia de Washington para impedir que la Federación de Rusia venda armas en mercados que Estados Unidos considera privativos o que afectan lo que suele llamar su “seguridad nacional” eufemismo que encubre su ideología de dominio bajo el marco megalómano de un supuesto Destino manifiesto (3)

Bajo la primera administración de Donald Trump su ex subsecretario de seguridad internacional y no proliferación de Estados Unidos, Christopher Ford anunció sanciones contra un aliado de Washington, miembro de la OTAN, como es Turquía por la decisión el gobierno de Recep Tayip Erdogan de comprar armas a Rusia y así diversificar sus fuerzas armadas. En específico el sistema de antimisiles S400 donde se presionó al gobierno turco con denegar acceso a préstamos y licencias de exportación.

“Durante los últimos años hemos utilizado la amenaza de tales sanciones (CAATSA) para privar a la industria armamentística rusa de posibles clientes en el extranjero. El comercio exterior de armas del Kremlin proporciona a Rusia fondos que luego utiliza para pagar las armas con las que se posiciona en contra de Estados Unidos y sus aliados. Este comercio de armas también ayuda a Rusia a crear relaciones con clientes extranjeros para obtener ventajas estratégicas” (4) La búsqueda de maneras de........

© Kaos en la red