Cuba: meditando sobre el derribo de las aeronaves de Hermanos al Rescate
La Habana, 26/05/25.- Cualquiera diría que el modelo de propaganda de la agenda del Partido Comunista y el gobierno cubanos está en estado de alerta, tras conocerse que el general de ejército Raúl Castro Ruz fue acusado en Estados Unidos de ser el máximo responsable del derribo sobre el mar, un 24 de febrero de 1996, de dos avionetas de la organización miamense Hermanos al Rescate (HAR). Murieron cuatro personas. Junto al general, fueron acusados ex – pilotos de caza que participaron en los hechos.
De inicio, solidarias declaraciones; acto en la habanera Tribuna Antimperialista «José Martí» – en apoyo al general -, se reportó que con asistencia de 250 mil personas; la prensa criolla, ni se diga, muy activa promoviendo al discurso oficial, incluyendo artículos y presencia de los Héroes de la República de Cuba Gerardo Hernández Curbelo y René González Sehwerert en el programa televisivo Mesa Redonda, casi el órgano oficial; pero ¿dando espacio a la diversidad ciudadana?
Además, aparecen agentes de opinión en las redes sociales, verdadero campo de batalla de lo que podría llamarse opinión pública, en este complejo escenario criollo, signado por una crisis casi humanitaria. Crisis que, en buena medida, es a causa de las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos contra Cuba -vulgo bloqueo -, cuyo severo daño ni se discute.
No obstante, ¿dónde queda el tan denostado inmovilismo en emprender reformas económicas de profundidad al estilo chino o vietnamita? ¿No está ese estancamiento en la picota de los mejores economistas del país?
«Discrepancia no es oposición», dijo Raúl Castro en un lejano 1994; por tanto, ¿discrepar es «pecado»? ¿Buscar la verdad – ajena a ciertas propagandas – es «herejía»? «La verdad es siempre revolucionaria», dijo Antonio Gramsci. José Martí, por su parte, apuntó que «la prensa no es aprobación bondadosa ni ira insultante; es examen, estudio, proposición, consejo».
Por ello, se pregunta este periodista: ¿será posible emprender un análisis desprejuiciado de lo que significó ese 24 de febrero para Cuba, ahora que alrededor de un 70% de los cubanos residentes se conecta a Internet, en mayor o menor medida ?; ¿ahora que el llamado acceso a las corrientes de información no tiene precedentes en este «hervorio caribeño de las ninfas de telúricas caderas y efluvios afrodisíacos»?
Si la denominada prensa oficialista parece no tomar en cuenta esas realidades, allá con su credibilidad. No este periodista; por tanto, manos a la obra, en este intento de esclarecer.
Hechos y normas internacionales
Diatribas aparte entre partidarios y opositores del proyecto socialista cubano – matices incluidos -, lo primero a observar es que las polémicas sobre los derribos se centran, en mayoría, no a partir de informaciones contrastadas, ni de consultar informes y evidencias hallables en Internet, cuyo reporte más importante parece que sólo fue publicado por el diario digital opositor El Toque. Las polémicas de marras se ensarzan en lo que pudiera llamarse una «controversia territorial». A tales efectos , puede hacerse abstracción de las graves culpas de HAR en que se produjera el incidente, lo cual fue reconocido por los gobiernos de Estados Unidos y Cuba, en mayor o menor medida, en los más importantes informes. De suyo se desprenden esas graves culpas..
Tras los derribos, se privó de su licencia de piloto a José Basulto, presidente de HAR, lo cual significó, si no la desaparición del grupo, sí la pérdida de su capacidad operativa. No vale desde Cuba lo de «nunca es tarde, si la dicha es buena», porque cuatro cadáveres fueron a dar al fondo del mar, y se verá que «no hubo dicha». Pero por el lado de Washington, sí es importante señalar una grave responsabilidad por........
