Inmigrantes y familias pobres sufren la política de odio de los sectores más reaccionarios de Extremadura
1.-El odio al migrante denota uno de los productos más perfectos del capitalismo, los fachas pobres o ricos.
Resulta asqueroso y vomitivo lo que escriben en las redes sociales los fachas pobres y otros fachas más cultos. Toda esta gentuza clama contra “los negros subsaharianos” que vienen de Nigeria, Senegal, Sierra Leona, Costa de Marfil, Camerún o Ghana. Han olvidado que el superior nivel de vida que gozan las potencias europeas se debe a que han esquilmado durante siglos las riquezas de aquellos pueblos periféricos. Con el trabajo esclavo y semiesclavo, el mundo occidental ha explotado el caucho, el cacao, el café, el comercio de diamantes, oro, petróleo, uranio, petróleo y gas, y en la actualidad están ávidas por la explotación de las tierras raras, unos minerales indispensables para los modernos dispositivos tecnológicos e inteligentes. Los múltiples relatos históricos dan cuenta del genocidio y la esclavitud al que occidente sometió al mundo africano.
La gentuza fascista señala que el inmigrante está en la categoría de delincuentes, dan miedo pues pueden violar, robar, asaltar a la propiedad privada, pobres que pueden practicar cosas satánicas y no son católicos, huelen mal, y algunos son negros. Conclusión «hay que cazarlos y expulsarlos». La presidenta de la UE da ejemplo de su odio a los inmigrantes pobres, diciendo que hay que devolverlos a Marruecos, cosa que no recomienda para los ricos inmigrantes que llegan de Venezuela, Colombia, o de algún otro país. Alguno de ellos diputado del PP.
Los miembros más fascistas de la reacción española no........
