Día Internacional de las Personas Mayores: demasiadas fotos, demasiada memoria selectiva
Hoy volverán a aparecer las fotografías institucionales. Autoridades, dirigentes y representantes públicos felicitarán a las personas mayores, hablarán de su experiencia, de su contribución a la sociedad y de la necesidad de protegerlas. Habrá discursos solemnes, mensajes en redes sociales y declaraciones sobre la dignidad de quienes han llegado a la jubilación.
Pero una sociedad no se mide por las palabras que pronuncia un día al año, sino por cómo trata a sus mayores cuando las cámaras dejan de estar presentes.
Y por eso este día debería servir también para recordar.
Durante la pandemia de COVID-19, en las residencias de mayores de la Comunidad de Madrid fallecieron 7.291 personas entre marzo y abril de 2020. La gestión de aquellas semanas, las dificultades de acceso a la atención hospitalaria y los protocolos de derivación han sido objeto de investigaciones, denuncias y reclamaciones de familiares que todavía reclaman verdad, memoria y responsabilidades.
El Defensor del Pueblo recibió numerosas quejas relacionadas con las residencias, entre ellas sobre asistencia sanitaria, información a las familias y protección de los derechos de las personas residentes. En abril de 2020 reclamó a las comunidades autónomas que reforzarán la atención sanitaria en los centros de mayores.
No se puede borrar aquella realidad con una fotografía institucional.
Tampoco se puede aceptar que el debate sobre los derechos de las personas mayores termine cuando desaparecen las cámaras.
Porque siguen existiendo denuncias y noticias sobre deficiencias en determinados centros residenciales: alimentación inadecuada, falta de personal, problemas de higiene, atención insuficiente o vulneraciones de derechos. Cada caso debe investigarse y, cuando corresponda, deben depurarse responsabilidades y aplicarse las sanciones previstas.
Una persona que necesita cuidados no puede convertirse en una mercancía cuyo bienestar dependa exclusivamente de que las cuentas de una empresa cuadren.
Envejecer no significa perder derechos.
Significa seguir teniendo derecho a una atención sanitaria adecuada, a una alimentación digna, a la intimidad, a la autonomía, a mantener los vínculos familiares y sociales, a recibir un trato respetuoso y a vivir sin miedo a quedar abandonado.
Los mayores no son el problema de los jóvenes
Hay además un discurso cada vez más preocupante:........
