Leer a Jack London
Lo último del escritor
Coincidiendo con el 150 aniversario del escritor y miloficios (marinero, pescador, estibador de muelles, buscador de oro y periodista, además de novelista, cazador de focas, reportero de guerra), que respondía al nombre de Jack London, su nombre real era John Griffith London Chaney, nació el 12 de enero de 1876 en san Francisco, falleciendo el 22 de noviembre de 1916, siendo conocido especialmente como escritor por sus novelas Colmillo blanco, La llamada de la selva, El vagabundo de las estrellas, Recuerdos y aventuras del país del oro, El lobo de los mares, además de numerosos cuentos destacando en su producción obras de claro compromiso social como su El talón de hierro, Martin Edén, o su Gente del abismo, en donde escribió sobre la extrema pobreza que vio en Londres, y las infames condiciones de vida que padecían los desempleados crónicos, los enfermos, los sin-techo…El compromiso que le fue despertado por la lectura del Manifiesto Comunista de Marx y Engels, lo puso en práctica en su presentación como candidato en diferentes elecciones.* [Me parece significativo hablando del compromiso del escritor la carta, con fecha de 16 de octubre de 1937, que Leon Trotsky escribió a la hija de Jack London, con motivo de su lectura de El talón de hierro, señalando la gran impresión que le había causado la novela y destacando «la potente intuición del artista revolucionario»; tomo la carta de la edición francesa del libro, que es la que dispongo – 10 /18, 1975- en cuya Introducción, Francis Lacassin habla, de la recepción que tuvo la aparición de la novela en el mercado del libro hexagonal, y la reacción, en concreto, del órgano del PCF, l´Humanité, en donde se consideraba la novela y al escritor como una muestra de gauchisme, entre otras cosas por ignorar el papel de Lenin, cuando, por cierto, éste todavía no era conocido más que en Rusia…].
Fue en 1916, cuando publicó su última novela publicada en vida, que ahora publica Montesinos: «La pequeña dama de la casa grande», seis meses antes que su muerte. El eje sobre la que gira la obra es la de un trío amoroso, sin participación de los tres. En principio estamos en presencia de un rancho próspero, Forrest, en la California de principios del siglo XX, una matrimonio unido, y una producción en alza, lo que hace pensar que todo va sobre ruedas, bien engrasadas. Paula, mujer culta, irónica y empoderada, que se diría hoy, juega el papel de acogedora anfitriona de las numerosas visitas; no responde, no obstante, a la figura habitual de esposa. La llegada de un amigo de su marido, Dick Forrest, a la mansión va a suponer una quiebra al funcionamiento armonioso del lugar; Evan Graham es el nombre del amigo que es recibido con sentido hospitalario, mas su llegada, como digo, va a suponer que el ambiente se caldee o dicho de otros modo que surja un triángulo amoroso, que si de entrada pudiera parecer algo alegre y gozoso, va a conllevar una serie de interrogantes que pesan sobre la mente de los intervinientes en aquella relación que se sale de las normas habituales, al convertir dos en tres, con las consiguientes dudas de índole moral acerca de si es lícito romper los contratos, si se ha de dejar vía libre al deseo más allá de lo acostumbrado, y, por encima de todo, la honda cuestión de si el matrimonio es un refugio o una cárcel; a la mente viene aquel dicho británico de que el matrimonio es una carga tan pesada que son necesarios tres para soportarlo.
En la novela se plantean diferentes dilemas morales, por los bordes de la libertad, y su uso, planteándose por parte de London la figura de Paula como una mujer intempestiva para su tiempo, como avanzadilla de tiempos futuros y ejemplo de los cambios en el rol de las féminas. La moral convencional de los tiempos queda barrida dándose principal relevancia a la libre elección por parte de las mujeres sobre su comportamiento sexual, y otros. Como no podía ser de otro modo, la obra provocó protestas airadas por parte de la........
