La pureza de los años
Atravesar media península y ese pedazo inmenso de océano que me separa con mucho dolor de Gran Canaria no es solo un viaje geográfico; es un periplo en el tiempo. Me tocó hacerlo hace poco para dejar mi testimonio en el documental Canarias: 50 años tras la oscuridad, de María Sosa. En los minutos de silencio que te dejan los rodajes, mirando la costa africana, sus amaneceres, me dio por pensar en lo absurdo que es todo esto. En cómo es posible que llevemos más de treinta años peleando por algo tan elemental, tan humano, como sacar a un centenar de personas de los agujeros donde los tiró el fascismo.
Hablamos de restos humanos tratados como residuos de la historia de nuestra isla. Gente nuestra.
Llegar hasta este punto nos ha costado la vida entera; ha sido un camino largo y silencioso, lleno de sacrificios personales, noches de desvelo y un desgaste que solo quienes lo vivimos desde dentro podemos llegar a comprender. Nadie nos ha regalado nada, pero tampoco buscamos el reproche; cada paso dado ha sido por puro amor a los nuestros. Por eso mismo, hoy más que nunca, es una necesidad imperiosa que se respete nuestra lucha........
