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Acció Ecologista-Agró: “Si no se evitan los incendios, el fracaso está garantizado”

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29.07.2026

Según el colectivo ecologista, los datos son absolutamente claros y rotundos, y los grandes incendios recientes lo están ratificando. La inmensa mayoría de los incendios tienen causas humanas, y por lo tanto se pueden y se deben evitar. Sin embargo, administraciones y técnicos forestales se niegan a actuar con contundencia para evitar estos incendios, y así vienen fracasando durante décadas, año tras año, hasta el desastre final.

Las administraciones siguen equivocándose una vez más y dedican la mayor parte de las inversiones y los esfuerzos de prevención a medidas y actuaciones que no evitan ni un sólo incendio ni los han evitado jamás, y por lo tanto no pueden denominarse preventivas. Seguir denominándolas así es una falsedad y un fraude. Dedican sus esfuerzos a eliminar vegetación y abrir dudosos cortafuegos y falsas limpiezas. Centran sus esfuerzos “a posteriori”, cuando ya ha fracasado la prevención y confían ciega y falsamente en medidas para intentar detener un fuego que debería haberse impedido y no se ha hecho, por desidia y desinterés, por una falta de eficacia en la prevención que resulta culpable. Así que, ya tarde, se lucha de manera heroica contra un fuego que ya corre sin control, que ya ha causado graves daños, y cuando dominarlo o extinguirlo es enormemente difícil y solo se consigue muy tarde, demasiado tarde.

La administración llama “prevención” a esas medidas de presunta actuación “a posteriori” que no evitan fuegos y que, en condiciones extremas como las que vivimos actualmente, fracasan también en detener y controlar al fuego. Esa estrategia, que es la misma que se heredó del Icona franquista, es la estrategia para el desastre, que ahora estamos constatando. Eliminar vegetación no evita un solo incendio y ayuda a degradar y hacer más inflamables y menos resilientes a los bosques, además de suponer una grave merma de los vitales servicios gratuitos que nos aportan los ecosistemas forestales, mucho más valiosos que cualquier explotación de los mismos. Como estamos comprobando repetidamente estos días, el fuego atraviesa toda clase de terrenos a gran velocidad, bosques gestionados o sin gestionar, densos o aclarados, matorrales altos o bajos, herbazales secos o no tan secos, cultivos abandonados y en activo, incluso arrasan zonas semidesérticas donde eliminar vegetación significa avanzar deprisa hacia el desierto.

Los fuegos se originan y se propagan por todo tipo de superficies y saltan ríos, barrancos, carreteras, cortafuegos, cultivos y pastizales a enorme velocidad, aún en zonas con poca vegetación. Muchas veces, la mayoría de las veces, se originan por imprudencias humanas y accidentes, o por incumplimientos flagrantes de malas e insuficientes regulaciones, y por malos o inexistentes sistemas de vigilancia y........

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