Nuestros mayores no pueden seguir esperando
Una sociedad se mide por cómo trata a sus niños y por cómo trata a sus mayores. Si ese es el criterio, España tiene una deuda enorme con miles de personas mayores que, después de una vida entera de trabajo, esfuerzo y sacrificio, se encuentran hoy esperando una plaza pública, viviendo en soledad o sin poder acceder a una residencia porque sus pensiones no alcanzan para pagar los elevados precios de muchos centros privados.
Durante décadas, hombres y mujeres levantaron fábricas, cultivaron los campos, trabajaron en la construcción, en el comercio, en el transporte, en los hospitales, en las escuelas y en tantos otros sectores. Con sus impuestos y sus cotizaciones sostuvieron el Estado y contribuyeron al bienestar de las generaciones posteriores.
Sin embargo, cuando llega el momento en........
