La Fabricación del Enemigo
– Del Protocolo de 1904 a la Ofensiva Digital contra el anarquismo de la Administración Trump y el Oscurantismo de la 4T –
Lo esencial, esa fuerza excepcionalmente importante que surge de muchas personas que sienten las mismas sensaciones emocionales, impulsadas por sentimientos muy parecidos (ninguno idéntico, por el amor de Dios, lo sé bien), se sienten atraídas unas por otras para constituir un todo homogéneo que no necesita acuerdos o contratos escritos o hablados para constituirse. De repente, esta fuerza colectiva emerge y está ahí, tangible, puedo tocarla, puedo oír su voz, puedo dejarme llevar por sus sugerencias, dirigir mi mirada hacia donde me dice que mire, ver con sus ojos hechos de mil pupilas lo que mis pobres ojos miopes no pueden ver, recordar lo que mi pobre mente sola no puede recordar.
Los Estados han ido redefiniendo sucesivamente al «enemigo interno» (anarquista, agitador, extremista, terrorista) para justificar mecanismos cada vez más amplios de vigilancia, cooperación policial y persecución transnacional.
Justo, la reciente ofensiva transnacional desplegada por el gobierno de USA contra las redes anarquistas y grupos radicales llamados de extrema izquierda, no es una novedad jurídica, sino la reactivación de un viejo engranaje de persecución ideológica global. Al homologar el activismo anarquista con el terrorismo internacional, la administración norteamericana recurre a los mismos mecanismos punitivos con los que los Estados del siglo XIX y XX buscaron asfixiar la disidencia, una inercia de control que hoy encuentra un preocupante reflejo tanto en el país gringo como en el oscurantismo del propio Estado mexicano.
Esta estrategia de persecución tiene sus raíces directas en los antiguos tratados policiales diseñados específicamente para erradicar el pensamiento y la praxis ácrata.i El antecedente más nítido es la Conferencia Internacional Antianárquica de Roma, celebrada el 21 de diciembre de 1898, donde las potencias europeas acordaron por primera vez unificar sus sistemas de inteligencia para vigilar las diferentes manifestaciones anárquicas. Este esfuerzo cristalizó formalmente el 14 de marzo de 1904 con la firma del Protocolo Secreto de San Petersburgo, fue un tratado internacional (Rusia promotor, el Imperio Alemán, el Imperio Austrohúngaro, Dinamarca, Suecia, Noruega, Rumanía, Serbia, Bulgaria y el Imperio Otomano) que transformó drásticamente el panorama de la disidencia anarquista global. El impacto del protocolo de 1904 en los anarquistas fue devastador: los imperios y repúblicas crearon las primeras «listas negras» transnacionales. Esto facilitó la extradición y expulsión exprés de muchxs anarquistas, convirtió el pensamiento radical en un crimen común y desató la clausura sistemática de imprentas y periódicos de agitación en todo el planeta.
– Los tratados y marcos legales antianarquistas internacionales más sobresalientes
1. La Conferencia Internacional de Roma para la Defensa Social contra los Anarquistas (1898)
Celebrada entre el 24 de noviembre y el 21 de diciembre de 1898, fue convocada de urgencia por el gobierno de Italia bajo la presión de imperios como el alemán y el austrohúngaro, tras el asesinato de la emperatriz Isabel de Baviera («Sissi») a manos del anarquista Luigi Lucheni.
Participaron 21 países: Alemania, Austria-Hungría, Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, España, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Italia (anfitrión), Luxemburgo, México, Mónaco, Países Bajos, Portugal, Rumanía, Rusia, Serbia, Siam (actual Tailandia), Suecia, Noruega, Suiza y el Imperio Otomano. Aunque no fue un tratado de extradición directo, fue el primer protocolo internacional que definió legalmente el anarquismo como «todo acto dirigido a destruir la organización de la sociedad mediante el uso de la violencia».
Los gobiernos firmantes prohibieron la posesión de explosivos, ilegalizaron la pertenencia a grupos anarquistas, censuraron la propaganda ácrata y —lo más importante— crearon agencias policiales especializadas de control interno que compartían expedientes de sospechosos, dando origen a los primeros retratos delictivos transnacionales.
Bajo el régimen de Porfirio Díaz, México envió representación diplomática y participó activamente en la Conferencia de Roma. El porfiriato veía con enorme temor el avance del anarquismo y las ideas socialistas radicales entre los trabajadores del país, ya había cerrado al Gran Círculo de Obreros de México que tenía influencia anarquista, reprimido diferentes huelgas e insurrecciones agrarias también de influencia anárquica. Las resoluciones de Roma (como el intercambio de fichas policiales y el control estricto de la propaganda) influyeron directamente en los métodos de espionaje que la policía porfirista y los diplomáticos mexicanos usaron posteriormente para perseguir a los opositores.
2. Las Leyes Perversas (Lois Scélérates) de Francia (1893-1894)
Leyes nacionales francesas aprobadas tras una oleada de ataques con bombas en París, funcionaron como un tratado de facto con países vecinos debido a sus convenios de extradición condicional.
Estas leyes criminalizaban no solo los ataques, sino cualquier tipo de apología o propaganda de hechos anarquistas en la prensa.
Generaron convenios directos de persecución con Suiza y Bélgica, obligando a estos últimos a abandonar su histórica tradición de neutralidad y asilo político, comenzando a expulsar y arrestar secretamente a anarquistas que cruzaban las fronteras huyendo de la justicia francesa.
3. Tratado de Extradición y Protección contra el Anarquismo de 1902.
Este acuerdo se discutió en la Ciudad de México el 28 de enero de 1902, en el marco de la Segunda Conferencia Internacional Americana (también conocida como la conferencia panamericana). El gobierno del dictador Porfirio Díaz no solo participó, sino que fungió como anfitrión y uno de los principales promotores de este marco legal, en un contexto marcado por el temor de las élites políticas al crecimiento y avance de las ideas anarquistas en el país.
La preocupación del régimen no era exclusivamente teórica. Durante los años previos, el gobierno porfirista había enfrentado diversos episodios de violencia política que fueron asociados por la prensa y por sectores gubernamentales al anarquismo internacional. Uno de los casos más conocidos fue el incidente en la alameda central protagonizado por Arnulfo Arroyo en 1897 durante las celebraciones de la Independencia. Posteriormente, Fernando Palomares intentaría atentar contra Díaz en 1908 igual durante las celebraciones de independencia, esta vez en el zócalo de la ciudad. Al año siguiente, durante la histórica reunión de 1909 entre Porfirio Díaz y William Howard Taft en El Paso, Texas, el estadounidense Julius Bergerson intentó asesinar a ambos mandatarios.
Cabe destacar a Primitivo Ron también vinculado al anarquismo por los medios y sobre todo debido a sus reflexiones escritas en sus cartas. Ron asesinó a Ramón Corona en 1889 en Jalisco, intentó en el mismo momento asesinar a la esposa de Corona: Mary Ann McEntee O’Roak y previamente intentó asesinar al arzobispo de Guadalajara, Pedro Loza y Pardavé.
Resulta significativo que varias de estas figuras (Ron, Arroyo y Bergerson) fueran descritas por las autoridades y por la prensa de su tiempo como anarquistas o simpatizantes del........
